Ars memoriae

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OBRAS DE LA EXPOSICIÓN

Fragmented memories:
Fragmented memories II Video instalación 120 cms diámetro. 2014
Fragmented memories III Video instalación. 160 x 100 x 80. 2020
Fragmented memories IV Video instalación. 160 x 90 x 70 cm. 2021
Serie de video instalaciones en la que fragmento, redistribuyo, elimino y añado piezas a un objeto cotidiano
relacionado con la comunicación. De este modo intento trabajar siguiendo el mismo procedimiento de
reconsolidación que utiliza el cerebro al procesar la memoria.
En éste caso he elegido un objeto con el que he trabajado anteriormente, objetos obtenidos en mercadillos de
segunda mano y que están íntimamente conectados con la memoria humana.
Para crear la ilusión de funcionamiento he diseñado un sistema de proyecciones que permiten que la televisión
sigue emitiendo imágenes. Para ello, coloqué un proyector y una serie de espejos en el interior de la televisión que
proyecta un video mapeado sobre los fragmentos de la pantalla, creando la mencionada ilusión de funcionamiento.

Tu huella en mi piel.

Tu huella en mi piel II. 80 X 60 cm. 2020
Tu huella en mi piel III 80 X 60 cm. 2020
Tu huella en mi piel IV 80 X 60 cm. 2020
Tu huella en mi piel VII 130 X 130 cm. 2020
Tu huella en mi piel VIII 80 x 60 cm. 2020

“La costilla de Adán era en efecto una enorme nostalgia cuando vino el frío. Treinta y siete grados en las aguas calientes de estos mares primigenios. No lo podíamos olvidar y de ello nos acordábamos en el frío; en nuestro
interior avivamos aquel pequeño fuego.” Alexander Kluge.
El agua depositada sobre una superficie al evaporase deja una huella (en inglés stain). Esta marca sutil es una metáfora clara de la fragilidad de la memoria humana. “Your stain on my skin” es un acercamiento a esta idea, las
huellas del tacto que otros dejan en nuestro cuerpo se evaporan, dejando un vacío, a veces imposible de llenar.
Este procedimiento tan volátil no es especialmente adecuado para ser puesta en oraciones de un lenguaj racional. Las percepciones y recuerdos de nuestra piel tienen un carácter holístico, de todo. Lo que se experimentó
en una secuencia temporal, queda mayoritariamente como una impresión global arracimada en nuestro cerebro,
cuyos diferentes componentes están unidos de manera íntima y asociativa unos con otros.
Esta capacidad para completar informaciones parciales y combinarlas de nuevo, incluso cuando sólo se pueden percibir de manera fragmentaria es una de las habilidades más fascinantes de nuestro cerebro. El recuerdo, al
igual que la percepción, es un proceso creativo, constructivista, en el que el cerebro intenta reconstruir una imagen a partir de las huellas de nuestra memoria que pueden llegar al consciente como una imagen de una totalidad
coherente.

Tu huella en mi piel” es una serie de óleos sobre lino en los que he eliminado el abrazo o el tacto de una persona
importante sobre otra, eliminando físicamente todo resto de pintura en las superficies en las que en contacto de
esta persona se depositaba sobre el retratado. Es por tanto un intento de representar la ausencia y de cómo ésta
crea una visión fragmentaria de nuestro propio yo.

El mismo rio dos veces

El mismo rio dos veces. Residuos de agua sobre cristal
El mismo rio dos veces I 60 x 42 cm. 2021
El mismo rio dos veces II 60 x 42 cm. 2021
El mismo rio dos veces III 60 x 42 cm. 2021
El agua es un elemento que fluye. Está conectado metafóricamente a la memoria y la identicada. Heráclito dijo:
“Ningún hombre puede cruzar el mismo rio dos veces, porque ni el hombre ni el agua será el mismo.
El mismo rio dos veces es una serie de dibujos realizados con los residuos que deja el agua al evaporarse, su
memoria, se podría decir. Para ello dibujé primero con tinta sobre papel. Después escané el dibujo para cortar una
plantilla adhesiva que coloqué sobre el cristal. Deposité agua sobre él y dejé que evaporara durante varios días.
Una vez que el agua desaparece, los residuos dejan marcas sobre el cristal pero las partes protegidas por las
plantillas quedan intactas con la forma dibujada.

Memoria degradada

Memoria degradada I Grafito sobre papel y marco cortado. 30 x 40. 2021
Memoria degradada II Grafito sobre papel y marco cortado. 100 x 80 2021
Serie de dibujos fragmentados y repartidos por la pared a modo de recuerdo que se desvanece para perderse y
volver a recomponerse.

 

ARS MEMORIAE Pablo Mercado
Ars memoria (El arte de la memoria) es el título de la obra del filósofo Giordano Bruno (1582). En ella Bruno hace
una recopilación de las técnicas memorísticas, así como reflexiones sobre la misma.
El recuerdo, al igual que la percepción, es un proceso creativo, constructivista, en el que el cerebro intenta reconstruir una imagen coherente a partir de las huellas de la memoria que pueden llegar al consciente. Nuestros órganos sensoriales sólo escogen, del amplio espectro de señales en principio evaluables del entorno, algunas pocas. Y con ello, naturalmente aquellas que sirven de
manera especial para sobrevivir en un mundo complejo. Con estas pocas se construye y memoriza una imagen coherente del mundo. Y nuestra percepción primaria nos permite creer que esto sería todo lo que existe. No percibimos y recordamos aquello para lo que no tenemos ningún sensor y las lagunas las completamos mediante construcciones.
La memoria ha evolucionado, como vemos, no para dar recuerdos fidedignos, sino para proporcionar coherencia a nuestra identidad y a la imagen que tenemos de nosotros mismos.
Tenemos recuerdos más o menos ciertos para construir nuestro yo y desde él poder cooperarcon los demás.
Esta visión fragmentaria y, a la vez, creativa del cerebro es la base del trabajo artístico que Pablo Mercado presenta en esta muestra y que supone la maduración de un proyecto en el que ha trabajado durante los últimos
siete años. A través de su práctica, Mercado crea una conexión entre teorías neuropsicológicas de la memoria y el campo de las artes visuales. Sus pinturas, dibujos y videoinstalaciones hablan de la fragmentación y reconsolidación de la memoria, de esa imposibilidad de la inmutabilidad de la que nos hablaba Heráclito en su célebre cita “Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los
mismos”.